domingo, 2 de junio de 2013

Los extranjeros no votarán en las elecciones francesas de 2014


Jean-Marc Ayrault, dans la cour de l'Elysée, ce mercredi 13 mars.
Jean-Marc Ayrault, Primer ministro francés
El derecho a voto para los extranjeros fue una de las 60 promesas de la campaña de François Hollande, hoy presidente de Francia: otorgar el derecho de voto en las elecciones locales para los extranjeros que lleven 5 años residiendo en Francia de manera legal. Pero poco meses después de la elección, la promesa no parece tan fácil de cumplir. 
El voto de los extranjeros siempre ha sido un tema sensible y recurrente en la vida política francesa. Desde 1981, con François Mitterand, los socialistas han intentado varias veces hacer esta reforma pero sin conseguirlo. Es un cambio que necesita una mayoría cualificada (se trata de reformar la constitución) que el PSF no tiene.
De momento, la promesa queda en el aire. Hollande ha dicho que el voto de los extranjeros será una realidad, pero después de las elecciones locales del próximo año. El presidente francés dijo que era mejor que no se interpretara la reforma como un intento de su partido de "sumarse" los votos de los inmigrantes. Un argumento tan deportivo que es poco creíble, incluso para un hombre con una fisonomía tan confiable.
En realidad, la división interna que genera el asunto es uno de los motivos que ha decidido a Hollande a dejar para el futuro su promesa. Uno de sus principales oponentes internos es, precisamente, un hijo de exiliados españoles: Manuel Valls, ministro de Seguridad que crece en popularidad por sus declaraciones nada amigables sobre la inmigración y que se destaca por oponerse al voto de los extranjeros: "no es un asunto prioritario", repite.
Otro de los motivos es, claro está, la opinión pública francesa. Según una encuesta IFOP un 39 % de los franceses está a favor del voto de los extranjeros no europeos en las elecciones locales frente al 55 % en diciembre de 2011. Por el contrario, el 56% está en contra. Si el encuestado es votante de extrema derecha o derecha, la oposición llega a ser de un 80%. Si tiene más de 60 años, el 65% de los encuestados está en contra de otorgar el derecho a elegir y ser elegido para los extranjeros.
Todo esto se podría explicar con la crisis, el caso de Mohammed Merah (autor  de dos matanzas en Toulouse y Montauban o por la preocupación tras la película Innocence of Muslims. O quizás, simplemente, por el miedo. Son pocos los franceses que se oponen al derecho a un inmigrante a formar parte del proceso democrático pero de ahí a aceptar que un extranjero ocupe cargos electos. hay un camino que no quieren recorrer muchos franceses. Se añade también el miedo de un voto comunitario o religioso. Dice Sami Naïr en El País, a propósito de la reacción social en Francia a la Ley de Matrimonio Homosexual: "Hoy, el Gobierno francés da la impresión de que, incapaz de generar confianza política, utiliza un tema cultural para reagrupar a la izquierda despistada por su política económica. Su decisión de cumplir esta promesa electoral pero de imponer al mismo tiempo medidas sociales radicalmente contrarias a sus promesas, incrementa, al fin y al cabo, el malestar generalizado. En realidad, todos los sondeos lo demuestran, la mayoría de la ciudadanía acepta la nueva ley, aunque hubiera preferido otro nombre, pero está también en contra de la política global del Gobierno. En situación de crisis social, siempre es peligroso utilizar cuestiones identitarias para esconder la impotencia política". 






1 comentario:

  1. Al solicitar una visa para los estados unidos debe abonarse una cuota o arancel al inicio del proceso, estas tarifas aplican tanto a visados inmigrantes, como la tarjeta de residencia permanente, como a visas no inmigrantes, si bien existen excepciones.

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