sábado, 23 de marzo de 2013

LOS REPUBLICANOS YA NO PUEDEN PRESCINDIR MÁS DEL VOTO HISPANO EN ESTADOS UNIDOS

Este mapa representa la población hispana en Estados Unidos en los años 90

Este mapa muestra la poblacion hispana en Estados Unidos en el año 2010

El senador republicano del Tea Party, Rand Paul, uno de los candidatos republicanos potenciales en 2016, resultó ser decididamente muy flexible. 

Hace un año pedía electrificar la valla que separa México de Estados Unidos, se negaba a admitir la posibilidad de legalizar a los 12 millones de inmigrantes irregulares que viven en Estados Unidos y defendía la eliminación de la 14ª enmienda de la Constitución para que los descendientes de indocumentados no tuvieran nacionalidad estadounidense a pesar de nacer en el país. 

“La prudencia y la compasión nos dirigen hacia el mismo objetivo", dice Paul. "Conseguir que estos trabajadores salgan de las sombras y se conviertan en miembros plenos y contribuyentes de nuestra sociedad”.

En realidad se trata de supervivencia. Para ellos. En este blog argumentamos  (La inmigración ya no dará alergia electoral) hace meses la necesidad imperiosa que tienen los republicanos de ganar el voto hispano a menos que quieran convertirse en perdedores electorales por mucho tiempo.  

"Los republicanos", dice, "debemos convertirnos en los padres de una nueva generación de votantes hispanos porque de no hacerlo tendremos que resignarnos a un estado permanente de minoría política”. 

Los números hispanos son demoledores para los republicanos. El 75% de los latinos se inclina por los demócratas, como el 80% de los afroamericanos. Y entre ambos suman, más o menos, la mitad de la sociedad norteamericana.

Por eso la reforma migratoria en Estados Unidos, que debería facilitar la "legalización" en Estados Unidos de unos 12 millones de personas, no es sólo un tema más en la agenda norteamericana actual. Es el campo de batalla principal en el que los republicanos se juegan su futuro. El desafío para los republicanos es claro: conectar de nuevo con una nueva sociedad, diversa, multinacional y con nuevos valores. El riesgo, también es claro: no perder el voto de los electores que ellos mismos radicalizaron contra la inmigración y por puro interés electoral.

1 comentario:

  1. La visa h1 es un tipo de visa para no-imigrante, que permite que un extranjero profesional entre a los Estados Unidos legalmente y que trabaje legalmente para empleadores estadounidenses por un determinado periodo de tiempo.

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