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Mostrando entradas de junio, 2012

Patada a los "infiltrados"

Hoy en El Periódico se puede leer este reportaje. Lo replico por su interés: el discurso sobre el extranjero y el manejo de las sensaciones... Patada a los "infiltrados" Israel deporta a africanos sin papales para combatir la sensación vecinal de inseguridad ANA ALBA / Jerusalén La entrada a la casa de Adem, en el barrio de Hatikva, en el sur de Tel-Aviv, es oscura y húmeda. Es de Darfur (Sudán), tiene 28 años y llegó a Israel hace mes y medio. Las tres primeras semanas durmió en el parque Levinsky, hogar de los africanos que llegan con lo puesto. La mayoría vienen de Sudán y Eritrea y han hecho un largo viaje que les ha costado entre 500 y 2.000 euros, contrabandista incluido. Algunos se quedaron en el camino: cayeron en manos de traficantes en el desierto del Sinaí (Egipto) que los torturaron y asesinaron.

Adem comparte unos metros cuadrados, una pequeña cocina y un baño minúsculo con 200 africanos más. El alquiler les cuesta 4.000 dólares.…

ESPAÑA DUPLICA LAS EXPULSIONES DE INMIGRANTES

En el rato que tardes en leer esta nota, España ya habrá expulsado a un inmigrante.  Un ritmo frenético. Cada media hora el Gobierno español pone un inmigrante en la frontera y le señala con el dedo la puerta de salida. Son unos 50 inmigrantes al día; unos 6000 en el primer trimestre de este año. 
Sin duda, Mariano Rajoy es un fiel seguidor de la máxima que se impone en estos días: si atacas extranjeros, ganarás algo en las urnas. En 2011 el gobierno español expulsó a unas 11.000 personas por diversos motivos; la inmensa mayoría por estancia irregular o faltas administrativas.  Este año que corre, de seguir el ritmo de los primeros meses, España habrá expulsado en diciembre de 2012 a unos 24.000 inmigrantes, más del doble que el año pasado. Es un aumento de un 100%. Es mucho. Y es elocuente del tipo de discurso político que una parte de Europa quiere escuchar. Si se trata de darle al español lo que quiere, el gobierno no quiere escatimar en tonterías. En expulsar inmigrantes parece q…

ARGENTINA Y SUS NEGROS

LA NEGRADA

Hay algo que desvela al argentino. Que lo hace sudar por la noche envuelto en pesadillas inquietantes. Un monstruo que lo persigue, que camina con paso cada vez más rápido hacia el corazón blanco de un país europeo. El argentino teme al negro; también lo desprecia pero, sobre todo, lo teme.

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Hay muchas declinaciones de Negro en el Diccionario del Argentino Blanco:

"Negros": habitante de la villa y el asentamiento informal, calificado así por el blanco
"Negro de mierda": cualquier ciudadano que se interponga en el camino del blanco, y sea o no negro, amerindio o vasco
"Los negros": personal de la empresa, calificado por el jefe
"Una negrita" : Mujer trabajadora y "sin clase", según el estándar del blanco
"La negrada": engloba todo un conjunto de ciudadanos, normalmente trabajadores del conurbano porteño o habitantes de las villas
"Una negrada": se usa para referir un acto desagradable, algo que…

INDOCUMENTADOS EN ARGENTINA: NO TENDRÁS NI TU PROPIO NOMBRE

Hay muchas formas de ser pobre. Podés no tener una casa en la que vivir. Podés no tener cloacas en el barrio. Podés no ir a la escuela. O subsistir con calorías malas o tener una esperanza de vida de 55 años. O no tener una cuenta en un banco. O no firmar nunca un contrato de trabajo. Pero la manera más contundente de ser pobre es no tener la posesión, ni siquiera, de un nombre y un apellido. "Creo que voy a morir sin figurar en ninguna parte". Gustavo Cabrera tenía 21 años en 2010. "Cuenta que no lo aceptaron en la escuela, que no sabe lo que es tener un trabajo formal, que no lo atienden en un hospital público, que no pudo votar nunca, que la policía lo deja demorado cuando le pide documentos y él comenta que no tiene. Mi nombre no figura en ningún lado. No existo, parece", dice Gustavo, en una voz baja, casi inaudible, como aplastada por la desazón de peregrinar durante 4 años detrás de un documento "que no sale", escribe Verónica Dema en el diar…

LIBROS POR ABU MOHAMMED

Libros para Mohammed es una idea hermosa que convierte los libros en ladrillos. Sí, en ladrillos. En la guerra, como en la frontera, hay pocos momentos que te lleven a sentirte de nuevo un ser humano. La frontera, o la guerra, es un lugar "sin techo", donde "uno" se convierte en "muchos", en pelotón o manada. Y, apenas en unos rincones diminutos del día, la hora de la comida, mientras suenan bombardeos con una cercanía pavorosa o el momento de compartir la botella de agua entre temporeros en medio de cientos de hectáreas de trabajo, solo en esos minutos fugaces pero que duran mucho se vuelve al territorio propio, a la casa de uno. A su lugar. Cuando nos sentamos a leer. El libro que viene con nosotros en los viajes de tren. El libro que te aleja de las penalidades diarias de la frontera al volver a casa. El libro que te hace olvidar los heridos que viste en el día en el frente de batalla, en cualquier frente y en cualquier batalla. Ese libro es tu diminut…

VIVIR EN EL PÉNDULO

Algo que llama la atención de la vida en Estados Unidos es la fuerza con la que se mueve el péndulo en la vida de un inmigrante. Madre y padre piden a sus hijos, en el territorio promisorio de Estados Unidos, que tengan un perfil bajo, que no hablen alto, que cumplan cada una de las leyes.  Durante buena parte de su vida María Gómez, la historia de una licenciada inmigrante en la Universidad de UCLA que sintió en su carne el miedo de la deportación, tuvo que estar instalada en el silencio de la extrema discreción. Pero ser algo en Estados Unidos, para un inmigrante, depende de un esfuerzo titánico. Estudiar, trabajar, emprender se transforman en apuestas a todo o nada, a color, a pleno. Las únicas salidas posibles. Es un péndulo que se traslada desde el sueño americano por el éxito a la pesadilla de la ilegalidad, de la apuesta arriesgada y a voz en alto con la cabeza bajada cada vez que se impone la circunstancia.

EUROPA CIERRA UN POCO MÁS SU FRONTERA

El Tratado de Schengen, a pesar de su nombre impronunciable, debía ser un espacio acogedor. Los países europeos que lo firmaron un día se comprometieron a que dentro de ese espacio, la gente circularía libremente. En su momento, fue la emoción de ver como caían las fronteras. Se abolían los controles de frontera y uno podía atravesar Portuigal, España, Francia y Alemania de un tirón, sin detener el coche, al menos por una aduana. Como tantas otras en Europa, esa ilusión se derrumba. Hoy, el Consejo de ministros de Interior de la Unión Europea ha decidido reformar unilateralmente el Tratado de Schengen para reintroducir controles fronterizos temporales en caso de que un Estado se vea desbordado e incapaz de controlar los flujos migratorios en sus puestos aduaneros.  El argumento para esta reforma es, si cabe, más decepcionante que la reforma misma. Está originada en los éxodos  provocados por la primavera árabe en Túnez o la guerra en Libia, todos ellos escenarios de lucha por la d…