miércoles, 9 de mayo de 2012

PRIMERO, LOS DE CASA: EL PP EN CAMPAÑA EN EL PAÍS VASCO

Hace unos días el Partido Popular de Bilbao repartió 50.000 folletos con una inscripción contundente: "Primero, los del Bilbao". En la larga tradición de los folletos incendiarios que buscan crear estados de ánimo, el panfleto del PP insinúa que los extranjeros se benefician por el reparto de las viviendas de protección oficial (de amparo público y más baratas. 
Forma parte de una afirmación querida y recurrente para quienes avivan el fuego del odio: Mientras nuestros jóvenes no tienen casa, los extranjeros se quedan con las que nos pertenecen. SOS Racismo, que es la organización que ha denunciado el caso, tiene un informe sobre los problemas residenciales en Bilbao y refleja varios casos en los que ser inmigrante multiplica los obstáculos: ni llega con sus recursos económicos a pagar el alquiler, y cuando lo hace, tiene dos veces más respuestas negativas que un oriundo de Bilbao. Pero en la construcción del discurso sobre la inmigración, los datos son mucho menos importantes que las percepciones.
Hoy mismo el alcalde del PP de Vitoria, la capital del País Vasco, y número 2 del partido en la región, afirma en los medios de comunicación: "Se va a acabar la sopa boba para el que no quiera integrarse".  Su discurso no logra concretar exactamente que quiere decir "no integrarse" o cuál es la receta de la "sopa boba" que disfrutan los extranjeros. No son los que más acuden a los centros sanitarios, no son los que más prestaciones reciben, no son los que disfrutan de beneficios añadidos en los alquileres y nutren de manera creciente un mercado laboral informal que no hace más que inflarse. Pero ya lo sabemos: todo eso no importa.
Hace apenas unos días, el propio Presidente del Partido Popular en el País Vasco, Antonio Basagoiti, a propósito de las nuevas medidas para retirar la cobertura sanitaria a los inmigrantes irregulares: "la sanidad para todos, pero primero para los de casa".
Toda esta catarata de acciones y declaraciones de los conservadores del País Vasco tienen un telón de fondo: el PSOE, en el gobierno en la región con el apoyo del PP, quiere agotar la legislatura hasta febrero de 2013. El PP quiere adelantar las elecciones, seguramente con la intención de superar a los socialistas en número de votos y lograr un acercamiento al nacionalismo del PNV, que siempre irá bien en Madrid para cuando pinten menos mayorías absolutas.
Es decir, el PP en el País Vasco ya está en campaña. Y la inmigración es uno de sus temas. Si lo han probado con éxito los compañeros de Catalunya, ¿por qué no nosotros? Además, es casi patriótico sustituir el odio  local al español por el odio local al extranjero...
Algo de agua tiene la piscina para nadar. El último estudio sobre percepción de los habitantes de Bilbao ante los extranjeros, del año 2009 y colgado en la página del Observatorio de la Inmigración en Bilbao, muestra que un parte muy importante de la comunidad de esa ciudad piensa que hay bastantes o demasiados extranjeros: casi un 75%.
Pero la verdad es la verdad y algún día se conoce. Lo cierto es que el País Vasco y Bilbao tiene uno de los índices menores de inmigración pero la percepción de su presencia es fortísima. En la ciudad de Bilbao la encuesta dice que los bilbaínos cren que hay un 18% de inmigrantes, cuando en realidad hay dos veces menos: un 8% de inmigrantes empadronados. Hay casos más extremos, como el barrio de Begoña, con fuerte presencia de europeos no comunitarios, donde los vecinos creen que hay un 20% de extranjeros cuando en realidad apenas superan el 5%. 
Ese salto en la percepción y el hecho de que más de un 65% de los encuestados piense que los inmigrantes abusan de los servicios sociales debe haber impulsado al PP al rentable ejercicio de volcar sobre el extranjero las culpas de la crisis. Puede que el PP mire a Alemania en buena parte de sus decisiones, pero en lo que toca a la inmigración, sin duda es un seguidor fiel de las andanzas de Marine Le Pen en Francia o de los estremecedores osos bigotudos de Aurora Dorada en Grecia.



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