martes, 13 de marzo de 2012

FRANCIA: REPÚBLICA DESOLADORA

Vas paseando en internet por la campaña electoral francesa y esperas un mensaje iluminador  (bueno... buscar una luz de esperanza es un instinto humano), alguna señal que indique que no todo está perdido.  
Al fin y al cabo es Francia! La cuna de la Revolución francesa. El lugar donde explotó la revolución juvenil de los sesenta. El país donde un par de franceses inventaron las 35 horas semanales como una nueva revolución obrera. París. Todos los ismos. Mujeres fumando. Bohemia, absenta, glamour y champaña. Y aunque debajo de los adoquines de Montparnasse no había playas como esperaban los chicos del 68, en Francia se vive muy comodamente, con mucho orden y aparente tolerancia, salvo que quieras comer a las dos de la tarde.
Así que piensas: con esa relativa felicidad, algún candidato dirá algo que recuerde que los valores de la república (libertad, igualdad) existen y son para TODOS LOS FRANCESES. Incluso para aquellos que no lo parezca porque tienen chilaba. 
Según el INED (el instituto que proporciona las estadísticas en Francia), unos 19 millones de franceses (son 60 millones en total) tienen un padre o un abuelo inmigrante. Un tercio de los franceses desciende de extranjeros. Empezando por el propio Presidente de la República. Por ahí alguien habla de los "extranjeros" desde ese lugar: pensando en que Francia ya son muchas francias...
Sabes que Le Pen, contenida por el AZUL, ofrecerá a los castigados por la crisis la cabeza de un negro o un musulmán. Y todos encantados porque con Martine podemos escupir al forastero con libertad y sin rollos.
Martine Le Pen, candidata ultra derechista: fustiga a los extranjeros
Nicolás Sarkozy, candidato derechista: fustiga a los extranjeros
Esperas, sin ningún tipo de duda, a que Sarkozy, contenido también por el color AZUL (mientras dicen que un tipo llamado Khaddafi le financió la campaña electoral de 2007, hace dos días) arremeta contra los extranjeros que quieren chuparle la sangre a la pobre Francia, ultrajada por los hijos de sus colonias. 
Por eso, como ya sabes lo que dirán Le Pen y Sarkozy te ahorras ese trámite y vas directamente a los "tuyos": los socialistas, que seguro tienen algo mejor que decir. 
Tipeas "H O L L A N D E (el candidato del Partido Socialista Francés) + INMIGRACIÓN".
Lo que aparece no decepciona. todo lo contrario. Promete. Primero lees: "Hollande quiere ganar el apoyo de los inmigrantes".
François Hollande, candidato socialista: fustiga a los extranjeros, un poco menos

¿¿Será cierto lo que leo?? 
Al fin: los socialistas abren una grieta de luz en un debate tan oscuro para los extranjeros y tan uniforme (por cierto Hollande también habla con fondo AZUL). Avanzas en la noticia y la cosa se pone mal: Hollande busca, en Polonia, el apoyo de los inmigrantes franceses que viven en Varsovia. No, no es lo mismo. Sigues el recorrido por el buscador y ves que Hollande, el candidato de los socialistas, el candidato de la izquierda francesa, critica la propuesta de reducir el número de inmigrantes anuales. Dice que no lo logrará. "¿Pero hay reducir el número de inmigrantes que entran?, pregunta el periodista, a lo que Hollande contesta: sí, entran demasiados".

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