jueves, 1 de diciembre de 2011

AUGE Y CAÍDA DEL MILAGRO. España, de nuevo un país emigrante

Felipe González decía que la mejor prueba del progreso de España en los últimos 30 años era la llegada de inmigrantes. Así fue durante varias décadas. Los españoles fueron sacudiendo el polvo de aquellos trajes raídos y calurosos con los que emprendieron viajes larguísimos desde los confines de Jerez hasta cualquier extraña tierra del Norte de Europa. Y así, cada verano, leíamos las estadísticas que mostraban lo atractiva que era España para los extranjeros. Y para los propios españoles, que ya no se iban, como lo hicieron siempre. Pero la fiesta se quedó sin música y hace apenas unas semanas supimos que fueron más los que se fueron de España en 2011 (unos 400.000) que los que entraron. Hasta el año 2020 España expulsará más gente de la que es capaz de atraer. El fin del milagro. Cosa que el 47% de los 5,2 millones de extranjeros que viven en España sabe de sobras puesto que vive en el difuso límite de la pobreza.

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