domingo, 24 de julio de 2011

ATENTADOS EN NORUEGA: ENTONCES, ¿LA CULPA NO ES DEL ISLAM?

Durante más de 60 minutos las primeras sospechas por los atentados en Noruega reproducidas por las grandes cadenas de TV y los grandes medios  señalaron al islamismo yihadista como responsable. Incluso se pensó en una conexión especial de Libia. Un experto de las fuerzas armadas noruegas, Thomas Hegghammer, aventura que tras la explosión de los edificios oficiales el ataque a la isla responde al modus  operandi de una operación suicida.  

Con edificios gubernamentales en llamas, un coche bomba y una misteriosa reivindicación en nombre de Alá de la que no volvimos a tener noticia, la velocidad mediática ya había sentenciado en menos de una hora: La culpa era del musulmán. 
Es algo que entraba en los cálculos de probabilidades. Pero a medida que se conocía la magnitud de la tragedia, escondida en un idílico reducto, el estupor se extendía. 
Más de 90 muertos y más de 90 heridos habían sido tocados por la mano perversa del fundamentalismo, pero no del fundamentalismo islámico y yihadista, el enemigo esperado; se trataba de un fundamentalista sí, pero cristiano, el que había transformado la isla de Utøya de paraíso de “alegría, compromiso y seguridad”, como la definió el primer ministro, al infierno tras la batalla en que la convirtió Anders Behring Breivik. 
El carnicero de Utoya, cruzado del siglo XXI

Esta masacre nos recuerda la gran disposición y rapidez con que Europa identifica  culpables. En principio, la culpa es del musulmán... Esa misma reacción culpabilizadora era la que tenía en mente un tipo como Anders Behring Breivik, quien detesta con especial insistencia a los somalíes con pasaporte noruego y a los que considera culpables de enviar dinero al Islam. O la que barruntaba en su cabeza, cada vez que disparaba a un inmigrante tras apuntarlo con un láser, un hombre llamado Wolfgang Alexander Zaugg, conocido como John Ausonius, que hace diez años asesinó en Estocolmo a 11 inmigrantes para que “sintieran que no estaban seguros", como nos recuerda Xavier Casals.
Bajo el título "Suspicion turns from Islamist extremists to neo-Nazis", un artículo en Financial Times comenta esa primera condena errónea al tiempo que logra recopilar todos los últimos casos de somalíes o irakíes detenidos en Suecia, Noruega y Dinamarca para justificar de alguna forma una sospecha lógica.
La atribución de la masacre a un noruego "auténtico", como subrayaba Le Monde, y al "fundamentalismo cristiano", parece un shock inesperado. 
Ni siquiera parecía causar  mucha alarma el desarrollo de los grupos xenófobos en Noruega. Para el primero ministro, no hay grupos extremistas xenóbos que preocupen: una declaración alarmante si se tiene en cuenta que el Partido del Progreso, donde llegó a militar el carnicero de Utoya, obtuvo el 23% de los votos y 41 escaños, es la segunda fuerza política del país y su líder, Siv Jensen, considera que los socialistas están entregando el país al Islam. El discurso del primer ministro ha sido transmitido en directo por varias cadenas globales, desde la escenografía de una catedral. Mientras tanto, algunos medios dicen que los noruegos se preguntan:  "¿Por qué no atacó una mezquita?"
 

3 comentarios:

  1. Es lo que tiene haber metido 38 millones de inmigrantes musulmanes en Europa sin habernos preguntado. La mayoría lo rechaza, unos pocos lo denuncian y los más desesperados se inmolan asesinando a gente.

    ResponderEliminar
  2. la extrema derecha está experimentando un peligroso auge en toda Europa. La asimilación de gran parte de su discurso (sobretodo sobre immigración y convivencia) por parte de los partidos conservadores tradicionales les da aún más confianza para campar a sus anchas y radicalizar sus posturas.
    No son buenos tiempos para la vieja democracia europea

    ResponderEliminar
  3. No es cuestion de lados politicos, sino de logica, de aprender a convivir en este nuevo orden mundial, en el que cabemos todos y sobran los intolerantes, los fanaticos y los egoistas corruptos.

    No creo ni en la derecha ni en la izquierda, creo en gobernantes que gobiernen con sabiduria y eficiencia, que se hagan rodear por un equipo practico que pueda encaminar lo mejor posible las riendas de un pais.

    La intolerancia en Europa es sinonimo de ignorancia, y para mi -frase propia- "La ignorancia es la madre de todas las guerras y desgracias".

    La gente no tiene ni pu#$a idea de quienes son los musulmanes, ni les interesa, basta que unos pocos locos fundamentalistas de esa religion hayan desprestigiado tanto una religion, a la que respeto, pero no comparto.

    Recuerden que antes los fundamentalistas tambien eran los cristianos, con episodios como las cruzadas, las matanzas en nombre de Dios en parte de latinoamerica o Estados Unidos, gente que murio en la hoguera, condenados bajo la ignorancia mas barbara. El islamismo debe renovarse, debe adaptarse a los nuevos tiempos y debe dejar sus tentaculos de poder en los gobiernos de paises musulmanes, su nefasta influencia de los imanes mas radicales ha hecho que el mundo este peor.
    Salu2!

    ResponderEliminar