sábado, 4 de junio de 2011

MÁS PARADOJAS Y DISCURSOS ANTE LA INMIGRACIÓN EN ESTADOS UNIDOS

Más o menos cada uno de los estados de la Unión ha puesto en marcha alguna nueva ley sobre la inmigración ilegal. La federal DREAM ACT, que es la ley que Obama quiere llevar adelante y con la que se regularizarían cientos de miles de inmigrantes, difícilmente verá la luz antes de 2012. Una incertidumbre que ninguno de los gobiernos estatales, desde Arizona hasta Florida, está dispuesto a permitir. Cualquier incertidumbre sobre las políticas de inmigración suele poner problemas electorales a quien gobierna.
De todos los estados, la mitad ha optado por leyes Arizona-style, normas de  espíritu inconstitucional (aún por determinar) con las que el inmigrante ilegal se convierte en criminal si trabaja, cómplice del crimen la empresa que lo emplea y obliga a las autoridades locales a denunciar la presencia de ilegales. Alabama, Louisiana, Georgia, Arizona plantean leyes que suponen la vuelta atrás en derechos para los inmigrantes. Y sin embargo estas normas no suelen avanzar. 
Año tras año, lustro tras lustro, similares intentos de perseguir la inmigración ilegal han quedado detenidos. Poderosos grupos de presión empresariales, la fuerza electoral cada vez más importante de los latinos, incluso campañas de boicot contra los estados "duros", convierten estos debates en algo demasiado inútil, salvo para propósitos electorales
Resulta que durante meses se debaten imposibles normas que tratan a los inmigrantes como criminales, normas que serán bloqueadas por tribunales o por presión social, normas que perjudican las economías locales. Todo un gasto de energía para normas fallidas que sólo se explican si tienen alguna rentabilidad electoral para sus promotores, invariablemente republicanos.

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