domingo, 15 de mayo de 2011

Elecciones Municipales y Autonómicas 2011: EL DOBLE RASERO DEL PP CON LA INMIGRACIÓN

Que el Partido Popular pone en práctica dos estrategias discursivas distintas respecto a la inmigración es algo que venimos observando desde hace años.  Y en estas elecciones es más patente. 
No se trata de que utilice la inmigración como una herramienta de captación de voto (y de desgaste del contricante, muchas veces gobiernos locales del PSOE que gestionan altos porcentajes de población inmigrada. Eso ya lo ha hecho en varias elecciones y especialmente en las pasadas autonómicas de Catalunya, con resultados prometedores. Se trata de que en Catalunya aviva los sentimientos más negativos hacia la inmigración y en Madrid hace justo lo contrario. Con pleno cálculo de sus consecuencias

Musulmanes en la calle Norte de Lleida
 El doble discurso del PP responde, entre otras cosas, a dos claves muy sencillas: marroquíes y Plataforma x Catalunya.
El discurso sobre la amenaza de la inmigración, sobre su molesta presencia, encuentra en la inmigración marroquí y musulmana el principal objetivo y en los gitanos rumanos el segundo. 
Las polémicas sobre las mezquitas y los oratorios musulmanes, casi siempre molestos según los vecinos; los bandos sobre el burka; las "diferencias de culturas" que suelen mencionarse en las charlas vecinales como una eufemística manera de hablar de "nosotros y ellos" han sido agitados por el PP sobre todo en Catalunya, donde la población marroquí es la más abundante entre los extranjeros y triplica a la que hay en Madrid. 
Siendo los marroquíes el principal colectivo en Catalunya y estando ese colectivo además excluído del voto, ¿qué impide convertirlo en el principal argumento de ataque?
En Madrid, donde el PP sostiene un discurso más positivo hacia la inmigración, los marroquíes apenas representan un tercio de lo que representan en Catalunya y a quién hay que seducir es a rumanos y ecuatorianos, en esencia. Con ambos hay significativas empatías que el PSOE no debería despreciar: la religión, la familia, la seguridad... Los gitanos rumanos son un caso aparte en el discurso del PP: atacarlos es absolutamente gratuito y supone cierta o bastante simpatía de buena parte de los rumanos no gitanos, mayoritarios.
La amenaza electoral de Plataforma x Catalunya, el partido de extrema derecha liderado por Josep Anglada, añade fuerza a ese doble discurso del PP
En Catalunya tiene una fuerte competencia: Convergencia, Unió Democrática, Plataforma x Catalunya, Esquerra Republicana y el PP han usado la inmigración en algún momento u otro como ariete electoral o polémica política.
En el futuro, de todas formas, el PP tendrá que reorientar algunos aspectos de su estrategia. El inmigrante marroquí puede no votar. Pero el español de origen marroquí y musulman ya vota y aumentará su número en los próximos años. Quizás entonces el PP se vea ante el mismo dilema que los republicanos en Estados Unidos: cómo contentar a los blancos más reacios al hispano sin disgutar a los mismos hispanos.

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