domingo, 6 de febrero de 2011

APENAS UN 4% DE LOS EXTRANJEROS NO COMUNITARIOS SE HA INSCRITO PARA VOTAR EN LAS MUNICIPALES DEL 22 DE MAYO EN ESPAÑA

Nelson cumplía los requisitos para incribirse en el censo electoral y votar en las elecciones del 22 de mayo de este año. De hecho, votar era de las pocas cosas que le ilusionaban después de meses sin empleo. Pero no pudo darse de alta en el censo porque perdió su permiso de residencia, precisamente por  que la crisis lo dejó sin empleo.  Ahmed, un argelino de 22 años, y pelirrojo, tiene trabajo pero tiene el permiso de residencia en proceso (largo) de renovación, así que tampoco podrá votar. María pidió su certificado de residencia pero tardaron tanto tiempo en dárselo que... ¿adivinas? Exacto: tampoco podrá votar. Dimitri no quiso perder las muchas horas de trabajo que necesitaba para sortear el sólido y exasperante muro de la burocracia y renunció a votar. Alberto apenas tuvo un mes para inscribirse y, como celebró las navidades en Colombia, entre una fiestas con la familia y una huelga de controladores, no llegó a tiempo a inscribirse y se quedará sin votar.
Material para incentivar el voto extranjero
La lista sería aburrida hasta llegar a los 300.000 extranjeros no comunitarios que tenían derecho a votar, que cumplían los requisitos para votar y que, votando, iban a ser decisivos en algunos ayuntamientos pero que se han quedado sin el derecho a elegir (aunque, eso sí, conservando intactos los derechos a ser embargados por los bancos o multados por Hacienda).
Como siempre, un muro impide el paso. 


Sólo 45.554 extranjeros no comunitarios se han inscrito para votar, de los 350.000 que se calculaba lo iban a hacer. Desde las algunas regiones, gobernadas por el PP, se acusa al Gobierno de Zapatero de haber puesto trabas para la inscripción.
Una mezcla nada infrecuente de mala comunicación desde el Gobierno, pésimas explicaciones del proceso, un tiempo innecesariamente limitado y corto para inscribirse, la lentitud de la burocracia y el hartazgo de los extranjeros ha logrado que la presencia de los inmigrantes en las próximas elecciones locales de ser prometedora haya pasado a ser anecdótica.
Si se suman a los extranjeros no comunitarios los que vienen de la UE, en total unos 350.000 extranjeros votarán en mayo, cuando se llegó a especular con que fueran cinco veces mas, un millón y medio que desde luego no veremos por ahora. 
Es una lástima. Porque el voto de los inmigrantes en las elecciones hubiera sido la siembra para que los lugareños se acostumbren a vivir con el otro de igual a igual. La minúscula inscripción de extranjeros para votar hace más baratos electoralmente los discursos xenófobos. Si ecuatorianos y rumanos ni siquiera votarán en Badalona, ¿que le impedirá al líder local del PP, Xavier García Albiol, seguir vociferando contra el extranjero y seguir jugando con fuego?

2 comentarios:

  1. muy bueno carlos saludos desde bruselas !! luciano !

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  2. soy yo el argentino amigo de clau,.....
    y de gustavo ,.

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